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jueves, 26 de diciembre de 2013

Leyendas Americanas

La coincidencia de las leyendas en las regiones colonizadas por España es singular. Muchas crónicas se repiten a través del vasto continente americano y en algunos casos tienen proyecciones separados por el tiempo y la distancia.

Un ejemplo es este episodio semejante que corresponde a las actuales Guatemala y Venezuela. En ambos casos los protagonistas son los mismos: El conquistador, el indio y un ave. En Guatemala, el conquistador se llama Pedro de Alvarado, el indio Tecum-Uman y el ave el Quetzal...

Cuenta la tradición que Alvarado al llegar a la tierra de los Mayas encontró en lo abrupto de la serranía que se prolonga hasta la capital de la región (Ciudad de Guatemala) una fuerte resistencia de parte de los pobladores de la zona, que se hacía más terrible para los conquistadores cada día que pasaba.

Alvarado consideró que para acabar con aquella resistencia, había que darle muerte al cacique Tecum-Uman, noble y prestigioso, incapaz de temerle a nada. Este carácter hizo que el indio no evadiera el encuentro con el español.



Una mañana ambos hombres se encontraron frente a frente. Ambos fuertes, después de mucho batallar, el español logró cierta ventaja frente a su adversario. En el momento en que la espada castellana iba a hundirse en el pecho del cacique, el quetzal hace su aparición, abalanzándose sobre Alvarado, quien como pudo, escapó del ave, salvando al cacique de una segura muerte.

Está historia no es extraña para Venezuela. En el alto Cuyuní (sur oriente venezolano), existe una historia muy similar. Los factores son los mismos con otros protagonistas. El conquistador, Torre Aldana que formaba parte de una de las numerosas expediciones que buscaron infructuosamente El Dorado. El indio era Tapiaracay, y el ave un Paují (ave gallinácea, muy común en Colombia y Venezuela).


En cierta ocasión, el extremeño Torre se tropezó con Tapiaracay, al que conocía por las muchas escaramuzas que les habían enfrentado. Pero en este caso, iban solos. Tanto la espada como la macana salieron a relucir en el encuentro. Ágiles y fuertes, la lucha no se decantaba por ninguno de los dos, cuando sin ninguna explicación, el paují se abalanzó sobre el español., picoteándole el cuello...Y se dio a la fuga. Tapiaracay siguió al español, pero desistió luego de encontrarse este con otros soldados.




Poco sabemos de Tapiaracay. Realmente nada. Salvo algunas referencias en las crónicas de Torre Aldana de donde se refiere el episodio anteriormente descrito, en la que debe existir algo de fantasía, puesto que el paují es muy cauto y una ave prácticamente terrestre. No es territorial (algo que si puede ser el Quetzal y de allí el ataque a Alvarado). La otra referencia sobre el cacique es de Pedro Malaver, Capitán español que lideró en varias oportunidades expediciones en la búsqueda de El Dorado. Malaver refiere la bravura de Tapiaracay, que según su crónica, recibió un tiro de su arcabuz y el cacique siguió en la lucha, como si nada.


Antes y durante la conquista, la historia de América se ha escrito con leyendas...

Hasta aquí puedo contar.


Las imágenes son de la red


Desde este rincón: Feliz Año 2014. Que todo lo bueno y todos sus deseos se cumplan.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Henry III



John I muere, dejando el trono a su hijo mayor de apenas 9 años. Este es reconocido rey de Inglaterra, frente a las pretensiones de Luis de Francia, hijo de Felipe Augusto. Su nombre: Henry III. Es coronado el 28 de octubre de 1216

Al ser menor de edad, se nombra un regente. Con el título de rector regis et regni, uno de los autores de la Carta Magna, William Marshall, Conde de Pembroke, lo obtiene.

Pero a pesar de que Marshall era un veterano político (fue servidor de Henry II, Ricardo Corazón de León y John), no pudo mejorar la situación económica que el nuevo rey heredaba de su padre. Cuando Marshall muere en 1219 dice: “Entrego la guardia del Joven rey Henry a Dios. No hay país en el que la gente estuviera tan dividida como en Inglaterra”. La regencia pasaría a manos de Hubert de Burgh.

Sin embargo el regente, que representaba a los anglo normandos, tenía muchos enfrentamientos con Pedro de Roches, quien era el guardia del soberano y protector de los extranjeros que llegaban a Inglaterra. Su cercanía a Henry, hacía que este fuese influenciado por el pensamiento de Roches, mostrando escaso o ningún interés por los que daba el regente. La rivalidad estaba servida...

Roches se aprovecho de la devoción cristiana de Henry y lo convirtió en un pupilo de la Santa Sede, que no reparo en abusar de su privilegiada situación. Esto, le valió la enemistad con el clero inglés, que buscó apoyo en los nobles, cansados de las derrotas en Francia.

El gobierno de Inglaterra se basaba en tres organismos: La Cancillería, El Echiquier (una especie de ministro de finazas) y el Wardrove (los empleados de la corte). El wardrove era exclusivo de los ingleses, pero Roches influyó para que se nombraran a ingleses solo nacidos en Poitou (es decir en Francia), dejando fuera a los anglo normandos. Roches intrigó para que Henry echara de la corte al regente y se hiciera poco a poco con el gobierno. Desde 1227, Henry gobierna sin regentes, pero mantiene en su entorno a Roches. Los anglo normandos, comienzan a disgustarse...Disgusto que se hace mayor cuando Henry se casa en 1236 con Leonor de Provenza, cuñada de Luis de Francia, que vino acompañada de muchos provenzales y saboyanos, que junto a los poitevinos que ya se encontraban en Inglaterra, coparon los cargos de responsabilidad en el wardrove y además de un beneficio laico y eclesiástico, que molesto a los nobles anglonormandos y a la población en general, porque pensaban que el reino estaba sufriendo una colonización política.

Coronación de Henry III



Quizás si hubiese habido triunfos militares en el extranjero, se hubiese aplacado el disgusto...Pero no los hubo.

Henry interviene en la lucha del conde de la Marche contra Alfonso de Poitiers, hermano de Luis IX de Francia (el futuro San Luis) y su cuñado, pero fue vencido en Taillebourg en 1242 y en Saintes el mismo año. Su pusilanimidad se puso de manifiesto y aceptó una tregua que le ofreció Luis IX. En 1258 firma los llamados acuerdos de París por los que Londres renuncia a Normandía, Maine, Anjou, Poitiou y Turena a cambio de mantener Perigord, Limosín, Agenoy una parte del país de Saitongo, además de ofrecer homenaje al monarca francés como duque de Aquitania.

Antes de este acuerdo, Henry había perdido otra guerra: La Conquista de Napoles. El Papa Inocencio IV ofreció el reino del Napoles al hijo de Henry Edmund si sufragaba los gastos de la guerra. Henry lo hizo así (que además siguió el consejo de su esposa) pero el ejercido del Papa fue vencido por Manfredo de Sicilia.

Estas derrotas acrecentaban el desprestigio personal del Rey...Y colmaban la paciencia de los Barones ingleses...



Hasta aquí puedo contar



Las imágenes son de la red.

Desde este pequeño rincón,  FELIZ NAVIDAD
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